DIARREA MENTAL EN EL CONGRESO

Voy a advertir antes que nada de que va esto, para no hacer perder el tiempo a quien no le interese. Esto va de política, de una visión subjetiva (todo es subjetivo) del circo que se pudo ver ayer en el debate sobre política antiterrorista en el congreso. Es una necesidad de trasladar a la palabra escrita la rabia y tristeza que sentí desde el sillón. Y va a ser largo. Así que al que se la bufe todo esto, que pase tranquilamente al siguiente o anterior post y vuelva a la comodidad del mundo del celuloide, la música y las anécdotas, donde no dan ganas de tirar la televisión por la ventana.

Ayer Zapatero comparecía en el congreso para explicar cual ha sido la línea de política que ha llevado en materia antiterrorista y comentar cuales son sus deseos de actuación a partir del atentado de ETA en la T4 que rompió con el alto el fuego. Salió a la palestra con carácter conciliador, admitiendo que había cometido un error cuando expresó en su momento su convencimiento de que la tregua y el diálogo fraguaría en un gran paso camino de la deposición de las armas por parte de la banda terrorista. Explicó que nunca existió la posibilidad de negociar con ETA a cambio de un precio político y volvió a repetir que de todos modos dicho negociación no hubiese empezado jamás hasta que ETA depusiera las armas. Por último conmino los partidos políticos a llevar a cabo entre todos una nueva política antiterrorista.

Lo que cabría esperar sería que todos los partidos cerraran filas en torno al gobierno para intentar poner fin al enemigo común, el único que no juega limpio, al único que mata y la razón por la cual se producía este debate. Intentar poner fin a ETA.

Pero entonces se encendieron los focos, empezó a sonar la música circense y salió al escenario un iracundo, herido, vengativo e irracional jefe de la oposición. Se olvidó de ETA y entro a degüello contra el gobierno. Ante el asombro de toda la cámara (excepto de los diputados populares, que se desgastaban las manos aplaudiendo) empezó a achacar a Zapatero la culpa de TODO, así, con mayúsculas. Una larga enumeración de barbaridades que se basaba en una premisa central: la sola idea del diálogo con ETA ha sido, es y será un error desde el comienzo. El diálogo nunca jamás se tendría que haber pensado. No se si Rajoy piensa que esto es achacable tan solo a este gobierno, o si realmente lo piensa de todos los gobiernos que lo han intentado antes que él, que curiosamente, han sido TODOS los gobiernos democráticos hasta la fecha. Sin excepción.

Además, en innumerables momentos acusó a Zapatero de romper el pacto antiterrorista que ambos firmaron. Pacto que en el primer punto dice que la política antiterrorista jamás será utilizada con fines partidistas y que Rajoy se lo lleva pasando por el forro de las bolsas escrotales desde hace tres años.

Es increíble como el partido de la oposición con mayor número de votantes pierde el norte de manera tan triste. Rajoy es como un lobo herido desde que perdió las elecciones, que administra dentelladas a diestro y siniestro con el único fin de desgastar al partido que está en el gobierno. No importa el tema. No importa a quien haya que utilizar. El fin justifica los medios. Esto ya no es una cuestión de espectro político, ya no importan los ideales, solo importa cerrar los ojos, bajar la cabeza y embestir. El PP actual se alimenta de desperdicios para intentar crecer políticamente, con Rajoy como cabeza visible y Grima Lengua de Serpiente (alias Acebes) como su fiel ayudante.

El resto de partidos políticos que desfilaron ante las cámaras coincidían plenamente en un par de puntos principales. El primero consistía en que aquel no era el lugar en el que debatir un asunto como aquel, como nunca lo había sido. Fue la primera vez en la historia que ETA influía tanto en el devenir político. La primera vez que justo después de un atentado se convocaba un debate en el congreso para discutir las próximas líneas de actuación.

El segundo punto de encuentro era que la banda terrorista era la única causante de que el proceso de paz se hubiese venido abajo. Ni el gobierno, ni la oposición. Solamente ETA. Además, todos convenían en que era el gobierno (como siempre lo fue en esta materia, fuera quien fuese el partido que lo sustentara) el que debía decidir la línea de actuación más conveniente para conseguir la tan ansiada paz y fin de la violencia. Absolutamente todos los partidos le daban su pleno apoyo al gobierno para decidir qué es lo que se debía hacer. Esto no quiere decir que todos opinaran exactamente igual. Había quien defendía que después de este último despropósito de los asesinos, se debía cortar todo diálogo y acabar con el terrorismo por medio de la actuación policial y judicial. Por otra parte otro sector de la cámara opinaba que para tener la seguridad de un fin definitivo de la violencia, había que acabar con algún tipo de diálogo. Yo no tengo ni la más ínfima idea de qué es lo mejor, pero creo que la única manera de acabar con esto es una unidad plena de los dirigentes de los partidos democráticos en contra de la barbarie.

Otra idea interesante que salió bastante a relucir durante el debate fue la de la discreción. Durante tres años se ha hablado demasiado del tema. Tertulianos con un ego desmesurado y la total posesión de la verdad divina, foros de debate en cada esquina, filtraciones desde los cuerpos de seguridad hacia los medios de comunicación, continuas peleas y descalificaciones políticas por parte de la penosa oposición del Partido Popular… todo esto ha sido una ingente cantidad de madera destinada a alimentar la hoguera de violencia de los terroristas. Para una sustancial mejora del proceso contra el terrorismo esto debería cambiar, y vista la actuación de Rajoy, no parece posible.

El resultado fue el que se viene dando hasta ahora. Todos los partidos democráticos racionales unidos, intentando definir juntos una lucha contra el terrorismo en un lado y el PP en el otro, con los brazos cruzados, el ceño fruncido y los morros apretados, sin dar el brazo a torcer, convencido de que solo él tiene la razón y el resto de la humanidad está equivocada. Lanzando frases bochornosas al gobierno, como fue: “Si usted no cumple, ETA le pondrá bombas y si no hay bombas es que habrá cedido”, en la que demuestra que ninguna salida del gobierno actual le va a parecer válida.

Después de ver todo esto hoy me he levantado con ganas de comparar lo que dicen los diferentes periódicos sobre el debate. Así que, aún sabiendo que mi cabreo iba a continuar e incrementarse, ni corto ni perezoso me he comprado El País y El Mundo, quizás las dos líneas editoriales más distantes, para leer como tratan el tema. Efectivamente, con solo leer las portadas de los periódicos vemos dos visiones totalmente distintas.

El Mundo: “Zapatero ofrece un pacto genérico pero un implacable Rajoy le exige cambiar de política”.

El País: “Rajoy se atrinchera contra la oferta de Zapatero de un gran frente anti-ETA”.

Ya se ve por donde va a ir cada uno. El Mundo le da una importancia mínima al hecho de que todos los partidos hayan criticado al PP por su actuación durante este tiempo y estén unidos en un frente común y presenta a Rajoy como un superpolítico en posesión de la verdad y verdugo de un gobierno autista. El País por el contrario parece que ha visto un debate más parecido al que estaban dando en mi televisor.

Y para flipar algunos artículos de opinión, como el de Luís María Anson, donde hace trabajar a su única neurona para escribir una sarta de incongruencias en una columna con el asombroso título: “Zapatero volverá a negociar con ETA”. Yo no se que debate habrá visto este tipo.

Más divertido aún es el artículo de Jiménez Losantos, el que no voy a criticar, solo a poner algunas frases textuales, para echarnos todos juntos unas risas:

“Es difícil superar y sería aburrido citar las grandes frases de Rajoy, que estuvo ayer exactamente al revés que Zapatero: soberbiamente realista y realmente soberbio”.

“Como buen político de derechas, Mariano funciona mejor bajo presión y en las peores circunstancias…”

Esta siguiente mola, haciendo amigos: “Es cierto que el proceso de paz nunca fue fiable, ni Zapatero es fiable, ni aquí hay más partido político fiable y a ratos que el de Rajoy.”

Y mi favorita, cerrando la columna: “Como Zapatero no quiere o no puede despertar, a Rajoy le toca despertarlo. Y con él, a esa media España incapaz de afrontar la realidad, boba de solemnidad”.

¡Tataaaaan!

Ahora solo nos queda esperar a ver si surge un milagro (lo cual dudo mucho) y por fin se puede llegar a un consenso total de lucha contra el terrorismo. Pero para eso me parece a mí que debería haber un relevo importante entre las filas del PP. A ver si sus votantes se dan cuenta por fin de las barbaridades que viene diciendo esta gente en la oposición y los mandan a paseo. Esperemos también que las manzanas putrefactas que han quedado en la parte superior de la cesta Popular no hayan podrido el resto de la fruta y pueda volver a existir un debate racional en el congreso.

2 thoughts on “DIARREA MENTAL EN EL CONGRESO

  1. Recuerdo una viñeta de Romeu en El País en la que decía que la libertad de expresión debería tener un límite cuando existe alguien llamado Federico Jiménez Losantos…
    Qué ascazo da la derecha!
    Bikiños!

  2. Tan sólo añadiré esto al respecto:

    Un hombre entra en un restaurante de última moda y sale a recibirle unrobot, perfectamente vestido de maitre, que le dice: Lo siento, señor, perotodas las mesas están ocupadas y tendrá usted que esperar una media hora.
    Estoy perfectamente programado y, si usted lo desea, mientras la casa le invita a una copa en la barra, podemos conversar un poco para que la esperasea más agradable.
    De acuerdo, dice el cliente sorprendido
    ¿Le importaría decirme cuáles su Cociente Intelectual? pregunta elrobot-maitre. Es de 160, responde el cliente. Y durante los treinta minutos siguientes el robot dialogó con soltura y amenidad sobre los últimos acontecimientos culturales, la economía mundial,analizando sus previsibles tendencias y sobre los más recientes avancescientíficos y tecnológicos…

    El cliente queda muy impresionado y, al cabo de unos días decide volver,pero para ver como reacciona el robot, le dice tener un CI de 95. El robot estuvo los treinta minutos de espera comentando el desarrollo de la liga de fútbol, los triunfos internacionales de algunos deportistas de elitey, también, los últimos programas de televisión.

    Lleno de curiosidad, por tercera vez vuelve el cliente a los pocos días y ahora, a la pregunta del robot, responde que tiene un CI de 50. El robot comienza a hablarle despacito y le dice: A s í q u e v o l v e r e m o s a v o t a r a l P P la p r óx i m a v e z ¿n o?

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