CHANGES

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Ya que hemos rematado el especial eterno sobre la muestra de SyFy, cambiemos un momentito de tercio. Apartémonos a un lado en la polvorienta carretera, paremos el motor de nuestro viejo Chevy y llevemos nuestras ajadas botas hasta el borde del acantilado, para contemplar la vista, el camino que hemos dejado atrás y el que se presenta por delante.

Como intuíamos en forma de suave cosquilleo en los pelillos de la nuca, al volver la vista al pretérito más inmediato, es lo primero que vemos. Mirando hacia nosotros en medio del sendero, con el rostro surcado de arrugas, unos ojos joviales, fijos, con el brillo del conocimiento destellando bajo la luz del ocaso y la media sonrisa de aspecto irónico de quien sabe que el salto se ha producido y no hay vuelta atrás, se encuentra el espíritu de la oportunidad, el maestro del destino, el gran mecánico del azar. A su lado, la bifurcación que hemos pasado hace unos momentos, dividiendo el camino en el que nos encontramos de la senda alternativa, ambas perdiéndose entre la bruma hacia destinos inimaginables.

¿Por qué este camino y no el otro? Pálpito, corazonada, suerte, intuición, impulso. El horizonte presentaba ciertos tonos dorados que se filtraban a través de la niebla. Fue tan solo un momento, sin pensar, sin dudas, apenas un suave volantazo que casi no se notó. Los más largos caminos empiezan con un solo paso y, en este caso ni siquiera hubo que tomar carrerilla, como si la carretera hubiera decidido por nosotros y nos pareciese una decisión tan buena como cualquier otra.

Sólo el tiempo y el anciano arquitecto que nos observa desde el cruce de caminos saben qué hay detrás de la cortina gris que nos aguarda delante. Eso es lo grandioso del viaje, la sorpresa, la inquieta pulsión que nos recorre el cuerpo, desde las puntas de los dedos de los pies hasta las sienes, la emoción de descubrir nuevos parajes que ni siquiera acertamos a imaginar. Uno de los deportes de riesgo que más adrenalina generan, totalmente adictivo.

El cambio.

Changes.

Don’t want to be a richer man

Just gonna have to be a different man

Fotografía bajo licencia de creative commos tomada por Dolfi

3 thoughts on “CHANGES

  1. Uyyy.. Amigo. Con la vida hemos topado. Una vez pasado el Rubicón, solo queda aquello de “alea jacta est”. Si se acierta estará todo bien. Si no se acierta: ajo y agua.
    De todas formas, en las encrucijadas hay que tomar decisiones siempre, y nadie es adivino, por lo que sea lo que nos depare el futuro, mejor tomarlo de la mejr manera posible, y no mirar hacia atrás.
    ¡Todo saldrá bien, y el futuro está cerca, pero igual que el horizonte!.
    Besos, teu pai

  2. En realidad es lo bonito del camino, aquella parte de encrucijadas. La autopista recta y sin tráfico está bien un rato, pero a la larga, puede hacerte dormir al volante.

    Bicos.

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