CASSANDRA’S DREAM

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Son inevitables las comparaciones. La adicción al trabajo que caracteriza a Woody Allen, junto con su acidez y sus accesos hipocondríacos, provoca que, hace tan solo dos años, pasara por nuestras pantallas una obra maestra llamada “Match point”. En ella, a través del personaje de un joven sin demasiados escrúpulos y con aspiraciones arribistas, se exploraba la culpa y el miedo a ser descubierto tras un horrible asesinato. Aquella película destilaba franqueza en cada uno de los diálogos y las escenas se sucedían como deslizadas sobre un bálsamo de aceite.

Ahora que el genio de Nueva York nos trae una nueva vuelta de tuerca sobre planteamientos similares, no podemos dejar de mirar atrás de reojo y comparar. Sobre todo en el momento en el que salimos de la sala y no tenemos la sensación de haber visto una película redonda, sino algo bastante plano, con una idea solitaria estirada al límite por dos buenos actores. Y si se compara, “Cassandra’s dream” sale perdiendo.

La historia es la de dos hermanos muy unidos pero de caracteres totalmente diferentes. Uno (Ewan McGregor) es decidido y ambicioso, no se deja amilanar por los acontecimientos y aspira siempre a lo mejor: ser un tipo de éxito, tener la novia más atractiva, conducir el mejor coche… El otro (Colin Farrell), es más vulnerable e impulsivo. Jugador empedernido y bebedor habitual, se conforma con lo que tiene sin aspirar a más. Su trabajo en un taller y su estable relación con su novia son todo lo que necesita. Sin embargo, ambos coinciden en un aspecto: la lealtad incondicional hacia la familia. Estamos asistiendo a una especie de mafia familiar, con sus rencillas y lealtades, pero de bastante mejor rollo.

Cuando en “Match point” la trama central la conducía un personaje de moral agrietada que se busca él mismo los problemas, en “Cassandra’s dream” son dos buenos chicos lanzados al abismo gracias al empujón de un maquiavélico tío (Tom Wilkinson). Esto permite a Allen explorar diferentes caminos del mismo paisaje, pero en este caso no asoma en ningún momento la gran virtud que posee el director para escribir diálogos. En la mayor parte de la película, me trae bastante al pairo lo que les suceda a los dos hermanos y esto es un problema.

Desde luego, Allen sigue siendo Allen y a pesar de mis palabras, la cinta tiene algún buen momento, como aquellos en los que los protagonistas se enfrentan a su tío tratando de decidir entre hacer lo correcto o la lealtad hacia un hombre que no la merece.

Todo esto no es nuevo para mí, ya que mi relación con Woody Allen ha sufrido bastantes altibajos. Normalmente prefiero las películas que dirige y no protagoniza y mis favoritas son la ya comentada “Match point”, alabada por todo el mundo, y “Acordes y desacuerdos”, que pasó bastante inadvertida tanto para la crítica como para el público de a pie. Probablemente esto siga así hasta el día en que se retire y continuaremos nuestra relación personal plagada de montañas y valles al margen de lo que opine la gran masa.

Veamos que tal se le da su periplo por tierras barcelonesas. A mayores de poder volver a disfrutar de las carnales formas de Scarlett Johansson tengo curiosidad por ver en pantalla a Joan Pera, el habitual doblador de Allen. Curiosidades extravagantes que tiene uno.

5 thoughts on “CASSANDRA’S DREAM

  1. Pues nada, que sigo sin decidirme que hacer. Yo si tengo a Allen en un altar y no me apetece ver otra de sus muy contadas meteduras de pata. Y sobre todo si el tufillo recuerda a Match point, sin duda una de sus mejores películas. Eso si, no se porqué pero la próxima me da un miedo…

  2. De Allen me gustan pocas pelis. Una donde había un gag estupendo, que encima no sé como se titula, donde un tipo quería fugarse da l cárcel con una pistola hecha de jabón, y que se derretía al salir porque justo en ese momento se puso a llover. Vaya por Dios es de lo único que me acuerdo.
    Un abrazo.

  3. jferreiro: de Allen nunca sé qué esperarme. Prefiero sentarme sin complejos en el cine y dejarme sorprender. Creo que en el fondo nos tira un poco para atrás que salgan Pe o Bardém y es que siempre acabamos teniendo algún prejuicio hacia lo nacional. Ya veremos.

    Xabrés: pues yo tampoco tengo ni idea. Pero estoy seguro de que jferreiroc sabe responderte.

    Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.