BUSCANDO UN BESO A MEDIANOCHE

Photobucket

Lo que tiene el azar, que a veces, pocas, se mueve esquivando la ley de Murphy y la tostada cae al suelo de todos modos, pero cae por el lado correcto.

Domingo por la tarde. El ansia de cine consigue ganar la batalla al pijama y nos preparamos para asistir a la aventura que ha preparado David Fincher sobre la curiosa vida de Benjamin Button. Pero la crisis se ha tomado un descanso justo ese día – hoy mismo aparece en el periódico la noticia sobre la falta de asistencia a las salas de cine españolas, pero no debieron constatarla precisamente este domingo – y nuestra falta de previsión, hace que nos encontremos todas las salas en las que se emite la película repletas hasta las trancas.

Así que, desmoralizados, escogemos una sala que no esté marcada en rojo y que tenga alguna película que no noquee a ninguno de los que vamos. Tras un par de intentos fallidos, escogemos una comedia independiente de la que ninguno hemos escuchado hablar demasiado: “Buscando un beso a medianoche”. Y mira tú por donde, la jugada nos sale bien, nos echamos unas risas, asistimos a diálogos y personajes trabajados y salimos los tres con la sensación de haber visto un buen film.

La historia se centra en el día de nochevieja de un adolescente deprimido por la ruptura con su novia, que aún no ha conseguido superar, y por la falta de trabajo, tras mudarse a Los Ángeles movido por la intención de darle un empujón a su carrera de guionista. Tras una experiencia algo vergonzosa con su compañero de piso y su novia, animado por estos, cuelga un anuncio de contactos en una página de internet al que contesta una chica algo desequilibrada con la que vivirá una intensa jornada.

La baza que dota a la película de una gran calidad, es la cercanía que desprenden cada uno de los personajes y de la mayoría de las escenas. Aunque su faceta cómica exagera las situaciones, estirándolas hasta exprimirles la sonrisa o la carcajada, el que más y el que menos puede verse reconocido en ellas. Lo que estamos viendo, al fin y al cabo, son dos personas que se conocen, se gustan y emprenden una batalla dialéctica en la que intentan ganar puntos para impresionar o encandilar a su acompañante.

En ese día saturado de aventuras, conversaciones, sentimientos y descubrimientos, podemos ir recogiendo ideas que vamos relacionando – ya sabéis cómo va esto de las relaciones en el cerebro humano, que a veces están cogidas con pinzas – con vivencias propias, lo que provoca nuestra empatía con lo que vemos y, finalmente, es lo que provoca la carcajada. Como en los grandes monólogos de Agustín Jiménez o Luis Piedrahita, lo que más gracia nos hace es vernos reconocidos y parodiados en sus historias.

Alex Holdridge es el encargado de escribir el guión y poner en imágenes esta historia de diálogos entrelazados e irónicos y, buceando por IMDB, veo que no es su primera vez, sino que es su tercera película para el cine con temática similar. Así como la tercera vez que trabaja con los dos actores protagonistas, Scoot McNairy y Sara Simmonds. Quizá sea este buen rollo entre los tres el que otorga a la película de ese aire de pandilla, como si fuese un amigo el que nos estuviese relatando su extraño día, ambos sentados en la penumbra de una pequeña cafetería, mientras el café se enfría en nuestra taza.

De momento, como esperaba, Fincher y su película ya me han dado una primera alegría, aunque fuera de manera indirecta y de pura chiripa. Ya me va cayendo bien el señor Button, ya.

Leer critica Buscando un beso a medianoche en Muchocine.net

One thought on “BUSCANDO UN BESO A MEDIANOCHE

  1. Ay, realmente eso de que va poca gente al cine “por culpa de la crisis” no me acaba de convencer, primero porque las colas del sábado para algunos cines son realmente enormes, y segundo porque si el personal no acude a ver cine en pantalla grande diría que se debe más bien a los precios abusivos de las entradas, que pagar 7,5€ por ver una peli que quizá incluso te aburra es para pensárselo dos veces. Sólo unos pocos “frikis” como nosotros están dispuestos a arriesgarse más que la mayoría xD

    En cuanto a la peli… pues sí, tiene buena pinta por lo que dices (de hecho fue la que no elegí cuando fuimos a ver “Ultimátum a la Tierra” y acabamos viendo “Cuando ella me encontró”)

    Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.