BIENVENIDOS A ZOMBIELAND

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Me pasa a veces. Aunque tenga el sambenito de que me gusta todo (preguntadle a cualquiera de mis amigos: “a Heitor no se le puede preguntar sobre cine, le gusta todo”. Siempre he sabido juntarme con gente sabia) hay veces que llego al cine y no consigo entrar en la película. Quizá se podría decir de igual manera que me gusta todo, como que no me gusta nada, porque el entrar o no entrar no tiene nada que ver con el género. Puedo no pestañear en una comedia romántica y bostezar de una bélica, o quedarme clavado en la butaca en un drama victoriano y ser un culo de mal asiento en una de aventuras. Supongo que es una mezcla de lo que se ha visto, lo que uno ha ido clasificando como buenas películas en el ranking particular y el estado de ánimo.

Me pasó con “Avatar”, donde el guión me pegaba una patada cada vez que quería introducirme en Pandora y me ha vuelto a pasar en “Bienvenidos a Zombieland”. En ambas, a pesar de que me entretuvieron y no se me hicieron largas, salí con la sensación de película fallida.

En esta última, la que hoy comento, hay varios momentos que me gustaron. Como el inicio, en donde el protagonista expone la situación (el mundo está plagadito de zombies, o al menos usamérica, que para ellos es el mundo) y nos enumera las normas básicas que ha ido recopilando, a base de experiencia y películas frikis, para poder sobrevivir en este escenario. Rollo cómic plagado de gags y parodias que prologa la película de manera perfecta.

Me gusta la secuencia en Beverly Hills, con la tronchante participación de BM, el/la dueño/a de la mansión más lujosa de Hollywood (que no destripo para no fastidiar el momento).

Me gusta el flashback en el que nuestro friki protagonista cuenta su toma de contacto con la plaga, justo en el momento en el que está a punto de besar por primera vez a una chica, la vecina buenorra, ni más ni menos, rematada por una delirante persecución.

Me gusta el personaje de Woody Harrelson, que para variar se casca un tipo al límite, un animalico, un raruno, una bestia parda, personaje en el que se está especializando a pasos agigantados desde que empezara con el bobalicón de Woody en ”Cheers”.

Y hasta aquí puedo leer. Quizá porque aún tenía demasiado reciente la fenomenal, hilarante y genial “Zombies Party” de Edgar Wright (que está a punto de sacar nueva película, “Scott Pilgrim vs. the world”, esta vez sin sus inseparables Simon Pegg y Nick Frost) y eso deslucía un poco el mundo de Zombieland. En este caso, el humor yanki deja algo de lado los diálogos y las situaciones (con excepciones) a favor de la acción, el gamberrismo gore y los efectos especiales y, si has visto la parodia británica de las películas de zombies, no puedes evitar comparar.

También me choca un poco el inevitable “happy ending”. Es una peli gamberra, cercenamos zombies y les machacamos el cerebelo, nos mofamos de artistas de toda índole, escribimos una parodia en toda regla… pero al final todo debe acabar en buenos sentimientos. La buenorra se pirra por el friki y el basto encuentra su corazoncito. No vaya a ser que no encontremos financiación o distribución.

Maldito Hollywood.

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2 thoughts on “BIENVENIDOS A ZOMBIELAND

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