ATRAPADO EN EL TIEMPO

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Por 25 pesetas cada una, díganme títulos de películas que han dado lugar a expresiones populares… ¡Tiempo! Tic tuc tuuuu, tic tuc tuuuuu (transcribir la música del 1,2,3 no es fácil, creedme).

“Terminator” con “Sayonara, baby”, “”E.T.” con “Mi casa, teléfono”, “La guerra de las galaxias” con “Que la fuerza sea contigo”, “Atrapado en el tiempo” con “El día de la marmota”, “Scatergories” con “Aceptamos barco”. ¡Ding, ding, ding! El fallo casi me duele, es un anuncio de la tele.

Efectivamente, no son tantas las películas que dejan huella en la población añadiendo nuevas muletillas y menos aún las que acuñan una nueva definición para una sensación que todos hemos tenido pero que no había poseído un nombre propio hasta su estreno. ¿Quién no se ha levantado algún día gris de tormenta de la cama para ir a trabajar pensando en que su vida se basa en repetir una y otra vez el mismo día?

Dicha sensación se transmite a la perfección con el horrible día que Phil Connors, un presentador del espacio climatológico de una cadena nacional pagado de sí mismo, egoísta, grosero, respondón, ingenioso, tacaño y misántropo, está condenado a vivir una y otra vez en el pequeño pueblo de Punxsutawney (que levanten la mano los que hayan intentado pronunciarlo y se hayan mordido la lengua), hasta que se conoce al dedillo cada uno de los acontecimientos que tienen lugar en cada pequeño rincón de la localidad.

Con esta premisa el director, Harold Ramis, el listillo y atolondrado gafotas de “Los cazafantasmas”, consigue, con su ex compañero del trío de luchadores contra lo paranormal Bill Murray, una de las comedias románticas más acertadas de los 90, construyendo la transformación de un personaje como si de un moderno Mr. Scrooge se tratase y poniendo muy nervioso al espectador con variantes de un bucle repetido hasta la saciedad (más de uno ha sufrido un patinazo en el lóbulo temporal intentando escuchar el “I got you, babe” de Sonny & Cher tras ver la película).

A pesar de que el tal Phil es una pena de ser humano, en seguida nos ponemos de su lado gracias a esa mezcla de descarnada y cruel ironía y ternura que desprende Bill Murray. La variedad de cambios de mentalidad del protagonista es enorme: el asombro de no creerse que pueda estar pasando un suceso tan descabellado, la desesperación y consiguiente cabreo, el pataleo que le hace saltarse todas las normas sociales, la rendición y consiguientes suicidios, el aprovechamiento del día en su beneficio y finalmente la redención, aprovechando su nueva situación para ayudar a los demás, con la consiguiente caída libre hacia el final feliz y la almibarada moraleja.

Una película hecha para el lucimiento de un Bill Murray pletórico, capaz de producir empatía con el papel de un canalla ocurrente y dueño de un opaco brillo de payaso perdedor en sus ojos capaz de cautivar finalmente a la chica, una cualidad que Sofía Coppola explotaría mucho más tarde en “Lost in translation”.

Desde la primera vez que la vi, hace ya unos cuantos años, un montón de secuencias para el recuerdo se han quedado grabadas en mi mente; Phil sentado frente al televisor acertando las preguntas del juego antes de que se produzcan, tocando el piano para Rita en la abarrotada sala de fiestas, luchando inútilmente por la vida del mendigo, moldeando la imagen de la chica de la que se ha enamorado en hielo, raptando a la marmota y dejándola conducir mientras escapan de la policía, dejando caer la tostadora en la bañera… pero por encima de todo, una frase:

“Quizá Dios también hace trampas. Quizá lo que pasa es que lleva tanto tiempo aquí que lo sabe todo”.

Leer critica Atrapado en el tiempo en Muchocine.net

4 thoughts on “ATRAPADO EN EL TIEMPO

  1. Sin duda esta película es divertidísima, y que, curiosamente, tiene un remake italiano-hispano, aunque en esta ocasión el día era “de la cigüeña”. También es divertida, por cierto; pero no está Bill Murray jejeje

    Saludos

  2. Jeje, pues no había oído hablar de ella, pero con todas las películas que tengo en mente ver en mi vida, puede que esa no sea una de mis prioridades.

    Saludos.

  3. Una de las mejores comedias de los últimos 20 años, sin duda. Bill Murray muy grande, pero lo mejor es la capacidad del director para exprimir las posibilidades de la situación con ingenio y con lógica interna. Una maravilla.

  4. Sin duda, de no ser por el montaje de Ramis, quizá el guión no hubiese sido tan efectivo. Lástima que el director no haya encontrado muchas más veces la fórmula de la risa inteligente.

    Saludos.

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