4 MESES, 3 SEMANAS Y 2 DÍAS

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Hacía ya bastante tiempo que no me tiraba un periodo tan largo sin escribir en Nunca Jamás, pero esta semana no he tenido ni tiempo, ni ideas. Se hace raro alejarse durante tantos días, sabiendo que tantos y tantos lectores se muerden las uñas ansiosos, actualizando la página cada hora… que me estoy flipando, ¿no? Venga, vayamos al grano.

Después del luminoso y refrescante tratamiento sobre un embarazo no deseado en “Juno”, cruzamos el charco y cambiamos de época para comprobar como se lo toma una universitaria en la Rumanía de Ceausescu, con un país asolado por la escasez de libertades, de comida, de medicamentos o de energía. Un país donde este tipo de embarazos está a la orden del día y en donde los abortos se efectúan en pésimas condiciones, bajo la amenaza de una sentencia de cárcel.

Gabriela es una retraída estudiante, con poca o nula capacidad para decidirse a afrontar el marrón en el que se ha metido y ahora se halla en un callejón sin salida, con un embarazo que dura más de lo que debería. Junto a ella se encuentra su compañera de habitación, Otilia, una chica resuelta, decidida y echada p’alante que la ayudará a buscar una solución.

La película transcurre en tan solo un día en el que no podrían pasar más penurias condensadas en una película seca, directa como un derechazo a la mandíbula, sin ningún elemento que pueda distraer al espectador – ni sumergirlo más – en el agrio drama al que se asiste. No hay banda sonora que valga, la fotografía es triste y desvaída, no hay más decorado que esa rumanía ruinosa y desconchada y el guión está dominado por diálogos naturales, sin discursos ni respuestas ingeniosas.

Los planos largos, sosteniendo la inmensa interpretación de Anamaria Marinca, dominan el metraje. El director y escritor Cristian Mungiu consigue dotar a la narración de tensión, nos revolvemos en la butaca asistiendo, por ejemplo, a esa comida de cumpleaños de la madre del novio de Otilia, donde se encuentra atrapada en un ambiente extraño, con la cabeza en la ruinosa habitación del hotel donde se encuentra su amiga, sin poder escapar y a un paso de darse cuenta que su situación no es tan distinta, que no es dueña de su destino de la forma en que creía.

Sin embargo, esos mismos planos largos que llegan a provocarnos desasosiego en algunos tramos de la película, son los mismos que embarrancan otras partes. Por momentos, la trama, una idea quizá demasiado estirada hasta el largometraje, se ve frenada con primeros planos larguísimos que no aportan nada, como la última escena, tan extensa como prescindible.

Tampoco hace ascos Mungiu al efectismo en algunos momentos, como la secuencia en la que la cámara se queda clavada en la semilla del dolor de la protagonista, en una concesión al ultrarrealismo que, a mi parecer, mejor habría quedado con una elipsis.

Por ello, “4 meses, 3 semanas y 2 días” es una buena película, con grandes momentos gracias a la impresionante actuación de las actrices y un guión dramático y descarnado como pocos, pero demasiado “Dogma” para mi gusto, con una idea demasiado directa y sin ningún instante de evasión.

Leer critica de 4 meses, 3 semanas y 2 días en Muchocine.net

4 thoughts on “4 MESES, 3 SEMANAS Y 2 DÍAS

  1. Yo y el Dogma somos algo asi como qe incompatibles… decia boyero que el cine antes de pretencioso tiene que ser bueno y luego todo lo demas… puede que esta pelicula que no he visto y no me llama pueda ser un buen ejemplo de eso mismo.

    Por una vez estoy de acuerdo con Boyero.. el cine primero debe ser bueno.. luego todo lo que quieran.

  2. Estoy, a grandes rasgos, de acuerdo contigo. La escena del feto sobra, y puede que mucho. La actriz rubia, inmensa. Lo que no sé es por qué tanto odio a la última escena, que a mí no me chirría en absoluto.

    Respecto a lo del Dogma, ¿demasiado Dogma? Si no tiene casi nada, la mayor parte del decálogo no lo cumple. Los del Dogma95 no inventaron la cámara en mano, ni la ausencia de música. De hecho, ¿[REC] no está rodada así? La verdad es que no me acuerdo.

    Además, eso de que es demasiado para tu gusto, sin haber visto ninguna peli dogma, ejem, ya pareces yo… 😛 Estoy seguro de que Festen te gustaría.

    Uf, parezco un fanboy del Dogma.

    NaClu2

  3. La crítica, como siempre, muy buena pero… “semilla del dolor”? Ahí te has sobrado, jeje
    La peli… pues va a ser que no. Como tu dices, demasiado hiperrealismo para mi. Ha muchas otras de las que disfrutar.
    Y en cuanto al dogma, me parece fantástica la idea de Festen, pero creo que al final se la va un poquito de las manos. Yo me quedo con Mifune.

  4. Reparito: yo estoy de acuerdo con Boyero aproximadamente las mismas veces que estoy totalmente en contra. Es un hombre de extremos y firmes convicciones. Con el Dogma, me pasa igual, soy reacio a verlo porque, el simple hecho de acogerse a unas normas, me parece limitar el cine.

    Carlos: jeje, tienes razón, no he visto ninguna Dogma (y por el momento ni pienso) y no conozco de memoria el decálogo. Tan solo era una excusa para intentar definir la estructura de la película. De todas formas, no es muy de mi agrado. Demasiado cruda, demasiado documentalista, demasiado…

    jferreiroc: jajajaja, la verdad es que me he flipado con lo poético. Yo creo que incluso ha sido demasiado hiperrealismo para mí. Prefiero alguna clase de metáfora.

    Saludos.

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